Paralización total en la Ruta 40 Sur: se disolvió la UTE, la obra vuelve a “foja cero” y hay 100 despidos

Las empresas Dumandzic y Semisa rescindieron el contrato ante la falta de pagos de Nación. Desde la UOCRA advierten que reactivar el proyecto demandará años de nueva burocracia.

La emblemática obra de la Ruta 40 Sur, que proyectaba optimizar la conectividad vial entre San Juan y Mendoza, ingresó en su fase más crítica. La Unión Transitoria de Empresas (UTE) encargada de los trabajos, conformada por las firmas Dumandzic y Semisa, oficializó la rescisión del contrato con el Estado nacional, dejando el proyecto completamente desfinanciado y paralizado.

Desde la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) calificaron el escenario como lapidario, asegurando que la megaobra civil retrocedió a “foja cero”.

Meses de deuda y desfinanciamiento nacional

El detonante del retiro de las constructoras fue la interrupción absoluta en la cadena de pagos por parte del Gobierno central. “Desde septiembre hasta la fecha no vieron más un peso directamente. Así no se podía seguir, así que tomaron la decisión de rescindir el contrato”, sentenció el dirigente de la UOCRA, Alberto Tovares, en declaraciones periodísticas.

Esta medida se acopló al reciente recorte de cerca de 2.000 millones de pesos que la administración nacional aplicó sobre este corredor. Actualmente, el obrador ubicado en el tramo Cerrillo – Media Agua se encuentra desierto, custodiado únicamente por personal de vigilancia. Los últimos 100 obreros que desempeñaban tareas en el lugar fueron desvinculados hace dos meses.

Por su parte, el secretario general del Sindicato de Trabajadores Viales de la Nación en San Juan, Carlos Ordóñez, ratificó el panorama:

“Las dos empresas se han retirado de la ejecución de la obra y está iniciado el proceso de rescisión del contrato. La obra está parada y no se está ejecutando ninguna tarea”.

El laberinto burocrático para una futura reactivación

El principal perjuicio de la rescisión contractual radica en los plazos legales. Al caerse el vínculo vigente, cualquier intención futura de retomar los trabajos no podrá hacerse de forma directa. El proyecto deberá ingresar nuevamente a los carriles administrativos de la Dirección Nacional de Vialidad.

Esto implica confeccionar nuevos pliegos, realizar un llamado a licitación pública, evaluar las ofertas de los oferentes, adjudicar y esperar la constitución de una nueva empresa contratista; un proceso burocrático que en Argentina suele extenderse por años. Se estima que, en su pico de desarrollo, la obra civil iba a garantizar 250 puestos de trabajo genuinos durante los próximos tres años.

El refugio en la obra minera

Ante el desplome de la obra pública nacional en la provincia, que viene mostrando una severa contracción con despidos y suspensiones, el gremio de la construcción busca alternativas en el sector privado.

Desde la UOCRA señalaron que las expectativas de reactivación laboral para los desocupados del sector están puestas en los proyectos de infraestructura minera. Entre ellos, destacan la próxima ejecución del Corredor Norte (entre Angualasto y La Majadita), una obra que ya fue licitada y que promete absorber parte de la mano de obra local en los meses venideros.

POR LIC. EUGENIA VILA

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