Por primera vez en 8 años, las provincias argentinas cerraron el 2025 con déficit fiscal

El gasto en personal fue el principal motor del desequilibrio, según un relevamiento de la consultora PwC.

Las provincias argentinas registraron, en conjunto, un déficit primario de 0,04% del PIB en 2025, el primero desde 2017, según un informe elaborado por PwC Argentina.

El dato contrasta con el desempeño del Gobierno nacional, que sostuvo un superávit primario de 1,4% del PIB por segundo año consecutivo, y de 0,6% para el primer semestre del año.

“La diferencia central entre ambos niveles de gobierno radica en la capacidad de sostener la contención del gasto”, aseguró el informe. Mientras la Nación mantuvo sus erogaciones prácticamente congeladas en términos reales durante 2025, con una variación de apenas 0,4%, las provincias tuvieron una expansión del 5,3% real, superior al crecimiento de sus propios ingresos, que fue del 2%.

Ese aumento estuvo impulsado sobre todo por las erogaciones corrientes —que se consumen en el día a día de la administración, como salarios o jubilaciones—, que aumentaron 6%. En particular por el gasto en personal, que representa el 44% del total.

Los gastos de capital —destinados a formar o mejorar activos físicos que generan valor en el tiempo como obra pública, infraestructura, equipamiento—, en cambio, subieron apenas 2,7%.

“En caso de que las provincias enfrentaran la necesidad de implementar ajustes adicionales, estos deberían provenir de la contención de las erogaciones corrientes”, advirtió el informe, que remarcó que el nivel de 2025 todavía se ubica por encima de los valores históricos previos al ajuste: los gastos corrientes representaron 14,3% del PIB, frente a un promedio de 13,1% registrado entre 2005 y 2015.

Gasto total provincial como porcentaje del PIB (Gráfico: PwC)
Gasto total provincial como porcentaje del PIB (Gráfico: PwC)

Los gastos de capital tienen menos margen para seguir recortándose. Su participación cayó a niveles cercanos al 10% del gasto total, uno de los registros más bajos de las últimas dos décadas, frente a valores de entre 15% y 16% que se observaban entre 2007 y 2011.

Diferencias por jurisdicciones

De las 23 jurisdicciones con información disponible, 18 registraron un deterioro en su resultado primario respecto de 2024, aunque la magnitud de ese retroceso varió entre ellas.

Una de las caídas más marcadas fue la de Ciudad de Buenos Aires, que pasó de un superávit del 4,6% de sus ingresos a un déficit del 0,7%, explicado principalmente por una expansión de los gastos de capital que no tuvo correlato en un aumento equivalente de los ingresos corrientes.

Mendoza cayó de un superávit del 6,1% a un rojo del 2,9%.

Resultado primario sobre ingresos por provincia (Gráfico: PwC)
Resultado primario sobre ingresos por provincia (Gráfico: PwC)

Si bien sigue manteniendo el superávit, las cuentas públicas de Neuquén también marcaron un retroceso de un superávit del 9,5% a uno del 2,1%, con un gasto primario que creció por encima de los ingresos corrientes, impulsado por mayores erogaciones en personal.

Tierra del Fuego registró un déficit equivalente al 15,4% de sus ingresos totales, el más elevado entre las provincias analizadas. Ese resultado combinó un gasto que creció 13,9% en términos reales —explicado en buena medida por el aumento del gasto en personal— con una caída de los ingresos, afectados por la baja de las regalías petroleras en un año en que el precio del barril Brent retrocedió.

En el otro extremo, solo cinco provincias mejoraron su resultado. Se destacó Santiago del Estero: amplió su superávit del 16,2% al 21,5% de sus ingresos, impulsado por un salto atípico del 550% en sus rentas de la propiedad, un rubro que no suele tener este peso en sus cuentas.

Chaco, Catamarca, Buenos Aires y Salta también redujeron sus déficits o ampliaron levemente sus superávits, aunque en la mayoría de los casos la mejora respondió más a la contención del gasto que a un crecimiento genuino de los recursos.

Fuente: TN

Rivero. C

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