Se perdieron 241.000 puestos de trabajo formal privado y cayó un 40,5% el poder adquisitivo respecto a noviembre 2023
El informe de la UBA señala que la ocupación registrada alcanzó niveles similares a los de 2016 y que el salario mínimo quedó por debajo de los del 2001, antes del colapso de la convertibilidad.
El empleo asalariado formal del sector privado volvió a caer en mayo y acumuló 241.000 puestos menos respecto de noviembre de 2023, según el informe de agosto del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. La baja mensual fue de 9.000 trabajadores y marcó el duodécimo mes consecutivo de caída.
El deterioro también alcanzó a los ingresos. El estudio señala que el salario mínimo perdió 40,5% de su poder adquisitivo desde el mismo periodo.
El trabajo fue elaborado por el Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) del IIEP UBA-CONICET y coordinado por los investigadores Roxana Maurizio y Luis Beccaria. El informe también advierte que la cantidad de trabajadores formales privados registrada en mayo de 2026 se ubicó en un nivel similar al de julio de 2016.
Caída del empleo
El empleo asalariado formal total también registró una disminución en mayo. Según el informe, se perdieron 7.000 puestos durante ese mes, aunque el descenso fue menor al de abril, cuando la caída había alcanzado los 17.000. Dentro del sector privado, la reducción fue de 9.100 puestos, frente a los 12.000 que se habían perdido en abril.
La contracción no fue igual en todas las actividades. Industria y Comercio continúan concentrando gran parte de la pérdida, una tendencia que el estudio identifica desde septiembre de 2025. En mayo, la industria redujo unos 3.200 empleos y el comercio unos 4.200, mientras que la construcción perdió alrededor de 2.000 puestos.
La situación de la construcción también mostró un nuevo deterioro. Después de las subas registradas en diciembre de 2025 y enero de 2026, y de la estabilidad de febrero y marzo, el sector había comenzado a retroceder en abril y profundizó esa tendencia en mayo, con una baja del 0,5%, la mayor caída mensual desde marzo de 2025.
En minería, en cambio, hubo una recuperación mensual del 0,3% en mayo, luego de la caída registrada en abril. Sin embargo, el resultado no alcanzó para revertir la comparación interanual, que continuó en terreno negativo, con una disminución del 3,9% en el empleo del sector.
El tamaño de las empresas también marcó diferencias. El informe indica que en junio las compañías pequeñas redujeron sus planteles un 0,4%, mientras que las grandes tuvieron una baja más moderada, del 0,1%. Las empresas medianas fueron las únicas que mostraron una variación positiva, aunque leve, con un incremento del 0,1% en su dotación.
El empleo formal cayó en 11 provincias, con las mayores bajas en Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chaco. En sentido contrario, se registraron aumentos en San Juan, Catamarca y Neuquén.
Con la nueva caída de mayo, el sector privado formal acumuló 241.000 puestos menos que en noviembre de 2023.
Poder adquisitivo a la baja
La pérdida de puestos de trabajo se produjo junto con un deterioro de los ingresos medidos en términos reales. El informe del IIEP señala que el salario mínimo perdió 40,5% de su poder adquisitivo desde noviembre de 2023, es decir, que con ese ingreso se pueden comprar actualmente muchos menos bienes y servicios que al comienzo del período tomado como referencia.
La evolución reciente de las remuneraciones también fue negativa. El salario promedio de los trabajadores asalariados registrados del sector privado, medido a través de los datos del SIPA, había caído 2,9% real en marzo. En abril tuvo una recuperación de 0,2%, pero volvió a retroceder 1,6% en mayo.
El dato adelantado para junio tampoco mostró una mejora: el informe estima una nueva disminución real de 0,9% en la remuneración promedio. En el caso del salario mínimo, la variación real correspondiente a julio fue de -0,8%.
El estudio plantea además una referencia histórica para dimensionar la pérdida. La reducción acumulada del poder adquisitivo del salario mínimo llevó su valor real, en julio de 2026, a un nivel inferior al registrado en 2001, antes del colapso de la convertibilidad.
En comparación con el máximo de la serie, alcanzado en septiembre de 2011, la pérdida llega al 67%.
Fuente: ÀMBITO
Por: G. Herrera



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