Tensión en Reino Unido: un grupo de legisladores laboristas le pidió la renuncia al primer ministro británico
Ya renunciaron tres de los asesores de Keir Starmer. La dura derrota del oficialismo en las elecciones locales de la semana pasada agravó la crisis interna. Aumenta el independentismo.
En un discurso ante militantes del partido en Londres, Starmer hizo un llamado a su partido y a los votantes para que lo apoyen y eviten una lucha por el liderazgo laborista que, a su juicio, solo traería caos.
Pero su discurso, en el que prácticamente admitió haber sido demasiado tímido a la hora de abordar los problemas que aquejan a Gran Bretaña desde que obtuvo una amplia mayoría en 2024, hizo poco por calmar la ira tras una de las peores derrotas del Partido Laborista.
El resultado de los comicios locales del jueves fue desastroso para el gobierno. Por primera vez en la historia, tres de las cuatro naciones británicas (Escocia, Gales e Irlanda del Norte) serán previsiblemente gobernadas por partidos independentistas.
“Starmer ha perdido autoridad”
Tres asesores ministeriales anunciaron su renuncia, convencidos de que Starmer, de 63 años, no era el hombre idóneo para liderar el Partido Laborista en las próximas elecciones nacionales, previstas para 2029, y con la esperanza de desencadenar una contienda por el liderazgo que podría durar semanas o meses.
“Para mí está claro que el primer ministro ha perdido autoridad no solo dentro del Partido Laborista en el Parlamento, sino en todo el país, y que no podrá recuperarla”, dijo Tom Rutland, asesor del ministro de Medio Ambiente, quien renunció a su cargo.

Catherine West, una exviceministra poco conocida que reapareció el fin de semana para amenazar con convocar una contienda por el liderazgo si Starmer no ofrecía un cambio radical, dijo que había recibido 80 respuestas que apoyaban su exigencia de que el primer ministro estableciera un calendario para su dimisión.
West pidió que se celebren elecciones para elegir al nuevo líder en septiembre.
Más temprano, Starmer había intentado cambiar la narrativa sobre su mandato. Así, argumentó que ofrecería una ruptura total con decisiones del pasado que habían conducido al status quo.
Respecto del liderazgo, el primer ministro dijo que ahora la continuidad era más importante, en un contexto global marcado por los conflictos en Ucrania e Irán.
Starmer obtuvo en 2024 una de las mayorías parlamentarias más amplias de la historia moderna británica con promesas de impulsar la economía, reducir la inmigración ilegal y acortar las listas de espera en el servicio sanitario público.
Sin embargo, los avances se vieron obstaculizados por giros de 180 grados en las políticas, la percepción entre algunos miembros de su partido de que no está dispuesto a tomar decisiones difíciles y una serie de escándalos políticos.
Esta situación contribuyó a que su índice de aprobación sea uno de los más bajos de cualquier primer ministro británico.
Crece el independentismo
Las elecciones del jueves dejaron un panorama político difícil para el laborismo en el gobierno.
En Gales, el partido independentista galés Plaid Cymru hizo historia al convertirse por vez primera en la fuerza más votada en una región que estaba bajo poder laborista desde hace más de un siglo. Logró 43 escaños en el Parlamento de Cardiff (Senedd) y un 36 % de los votos totales.
En Escocia, el Partido Nacional Escocés (SNP) revalidará su quinto mandato consecutivo tras ganar las elecciones con 58 escaños, aunque perdió seis bancas y quedó lejos de la mayoría absoluta. Sin embargo, una previsible coalición con los Verdes Escoceses (15 legisladores) mantendría el liderazgo del bloque pro-independentista en la Cámara baja de Holyrood (Edimburgo).
A Gales y Escocia se le une, además, Irlanda del Norte. Desde febrero del 2024, la fuerza dominante es la formación izquierdista Sinn Féin, brazo político del ya extinto IRA, que aboga por la reunificación de la provincia británica con la República de Irlanda.
(Con información de Reuters, AFP y EFE)
op: vheco murciano
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