Tusi en la basura y una clave de iPhone secreta: las pruebas para procesar por narco a la estrella de TikTok de La Matanza

El juez federal Jorge Rodríguez agravó la situación de Macarena Distefano, que muestra un lujoso estilo de vida en redes sociales. Los seguimientos en boliches y el arma que encontraron en su departamento

Luego de que Infobae revelara su historia semanas atrás, Macarena Distefano se convirtió en una figura casi de culto en redes sociales, el objeto de chismes y comentarios.

No era para menos. En posteos de Instagram y TikTok, exhibía una vida de lujo con viajes a París y el Caribe, cirugías y tatuajes de manga completa, casa a estrenar en Ituzaingó con vestidor y ropa de marca, un rally en Pinamar y regalos millonarios a su familia. Hasta había lanzado un curioso proyecto: su propia concesionaria de autos usados. Todo, sin un empleo en blanco ni gastos de tarjeta de crédito. Un año y medio atrás, Macarena manejaba un viejo Peugeot 207 por la zona oeste.

Pero un día, Distefano dejó de postear. Sus seguidores rumoreaban. Los que sabían, se burlaban un poco: estaba detenida. Gendarmería había allanado su departamento y la Justicia, con el Juzgado Federal N°2 de Morón a cargo del magistrado Jorge Rodríguez y la secretaria Lorena Reynoso, en una investigación en la que participa la Fiscalía Federal de Hurlingham con el fiscal Santiago Marquevich, la acusaba de ser parte de una banda de dealers de tusi que operaba en boliches como el desaparecido Pinar de Rocha.

maca di stefano dealer la matanzaDistefano en su vestidor, sin tobillera

Días atrás, Macarena volvió a las redes desde su departamento. Su regreso a TikTok fue su receta de un volcán de chocolate. Le habían dado prisión domiciliaria, con el pretexto de cuidar a un familiar adolescente. Hoy, exhibe su tobillera en su vestidor. Sus fans le envían emojis de corazoncitos y le dicen lo bien que le queda “el walkie talkie”.

Pero hay algo que no dice en todas sus stories y reels: Macarena está procesada con prisión preventiva por el delito narcotráfico, con un embargo de $10 millones. Y lo que dice ese procesamiento es, al menos, interesante.

Una mujer frente a un espejo, con una tobillera electrónica en el tobillo derecho, posando en un vestidor con ropa y accesoriosDistefano en su vestidor, con tobillera

En su fallo, Rodríguez la acusó del delito de tenencia de estupefacientes para comercialización, inciso 5°C de la Ley 23.737, la misma calificación que se aplica a los miembros de las bandas de grandes traficantes. El juez valoró en su contra que se negó a declarar. También, que se negó a aportar las claves de desbloqueado de sus iPhone, entre ellos un modelo 17 y un modelo 13. Así, abrir los contenidos de los aparatos se vuelve sumamente difícil de cara al software forense en Argentina.

Al procesarla, el magistrado enumeró “las averiguaciones encubiertas, los seguimientos llevados a cabo, las diligencias e informes logrados” por Gendarmería. Durante semanas, había sido el objeto de un discreta vigilancia.

Los gendarmes la siguieron, por ejemplo, desde la disco Museum en San Telmo hasta su casa en Ituzaingó, mientras viajaba en una camioneta Ford Raptor que hoy, insólitamente, está vinculado a una jubilada de Laferrere.

Varias noches después, Distefano fue vista tirando la basura en el tacho de su vecino. Allí, en esa bolsa, encontraron otras bolsitas “las cuales contenían pequeñas porciones de un polvillo color rosado”, tusi.

maca di stefano dealer la matanzaLa acusada en el Caribe mexicano

En torno a su domicilio, continuó el juez, “se realizaban los típicos pasamanos, propios de la comercialización al menudeo de estupefacientes”. Distefano, según los seguimientos, “egresaba de su vivienda para entrevistarse con diversas personas que llegaban a su domicilio en vehículos automotores, a los cuales les entregaba algún objeto recibiendo algo a cambio”.

También, fue vista a bordo de una camioneta Mercedes Benz, mientras ingresaba al country San Patricio de Moreno, donde vivía y fue allanado el principal sospechoso del caso, un ex monotributista y presunto narco de Ituzaingó sospechado de producir tusi a gran escala, mencionado en el mensaje anónimo que dio comienzo al expediente. Los registros del country terminaron de complicarla.

Luego, está el allanamiento a su casa, realizado el 21 de abril de este año a las 22:50. Distefano, de acuerdo a la causa, recibió a los gendarmes con una pistola en la mano.

Macarena Distefano habla en TikTok tras su salida de la cárcel

Gendarmería tocó varias veces la puerta. Nadie abrió. Finalmente, de acuerdo al reporte que consta en el procesamiento, se oyó la voz de una mujer, que se negaba a colaborar. Así, los efectivos rompieron la puerta y entraron a la casa de dos plantas, dos baños y tres habitaciones.

Distefano fue encontrada “en una habitación del primero piso” mientras empuñaba una pistola Glock 9 milímetros “con una bala en la recámara”. La estrella de TikTok depuso su actitud, se identificó. La Glock, se descubrió luego, estaba a su nombre.

En la habitación principal se encontraron siete gramos de tusi, dividido en tres bolsas. Un cuatriciclo Yamaha Raptor sin patente estaba estacionado en el living comedor. La cantidad de droga no parece importante. Sin embargo, las filmaciones, seguimientos y otras pruebas del caso fortalecieron la imputación en la lógica del juez Rodríguez.

El sospechado de ser el principal narco del caso pidió su exención de prisión en la causa, a pesar de que no se le encontró droga en los allanamientos en dos de sus domicilios, entre ellos la casa del country de Moreno. La medida fue denegada; la apelación se encuentra bajo tratamiento en la Cámara Federal de San Martín.

fuente: infobae

op: checo murciano

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