En Pocito, un equipo especializado enfrenta la obesidad infantil con un abordaje integral

El Hospital Federico Cantoni implementa un tratamiento interdisciplinario que combina pediatría, nutrición, psicología y trabajo social para promover hábitos saludables y mejorar la calidad de vida de niños y adolescentes.

La obesidad infantil continúa en ascenso y representa uno de los principales desafíos sanitarios. En Argentina, el 41% de los niños y adolescentes de entre 5 y 17 años presenta sobrepeso u obesidad, según estadísticas recientes. En este contexto, en San Juan el sistema público de salud desarrolla estrategias específicas para abordar la problemática.

En el Hospital Dr. Federico Cantoni, ubicado en Pocito, funciona un equipo interdisciplinario dedicado exclusivamente al tratamiento de la obesidad infantil. El servicio recibe pacientes de distintas edades y también atiende a familias provenientes de Rawson y Sarmiento.

Obesidad infantil: el Hospital de Pocito aborda la problemática con un equipo interdisciplinario

El equipo está integrado por una pediatra, una nutricionista, una trabajadora social y una psicóloga, quienes trabajan de manera coordinada para abordar la patología desde múltiples dimensiones. El enfoque no se basa en dietas restrictivas, sino en la educación alimentaria y la construcción de hábitos saludables sostenidos en el tiempo.

Las profesionales explicaron que la iniciativa surgió ante el crecimiento sostenido de casos de exceso de peso en la población infantil. “La obesidad no responde a una sola causa, por eso requiere un tratamiento integral”, señalaron.

Uno de los ejes centrales del abordaje es el acompañamiento familiar. Si bien las consultas están dirigidas a los niños, el compromiso del entorno resulta determinante para sostener los cambios. En ese sentido, remarcaron que el contexto social y económico muchas veces condiciona la posibilidad de acceder a alimentos saludables.

El consultorio funciona los martes y viernes, con un promedio de ocho pacientes por jornada. Según registros internos, cada año completan la atención de aproximadamente 100 niños.

Se trata de un trabajo sostenido y a largo plazo, enfocado no solo en reducir el peso, sino en mejorar la calidad de vida. La premisa que guía el tratamiento resume su espíritu: no se trata únicamente de bajar kilos, sino de ganar salud.

 

 

Op: Juan Llarena

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