INSÓLITO: LOS VEEDORES DEL GOBIERNO NO PUDIERON INGRESAR A LA AFA DE CHIQUI TAPIA Y DEJARON UN CUESTIONARIO BAJO LA PUERTA
El Ministerio de Justicia intentó avanzar con la intervención por 180 días sobre la casa madre del fútbol argentino, pero encontró las puertas cerradas en la sede de Viamonte. Los técnicos dejaron un escrito de cuatro páginas y elevarán un informe oficial.
Un episodio tan inesperado como llamativo se vivió este jueves en la sede de la Asociación del Fútbol Argentino, encabezada por el sanjuanino Claudio Tapia. Los veedores designados por el Ministerio de Justicia para iniciar la intervención administrativa sobre la AFA no pudieron ingresar al edificio de Viamonte 1366 y terminaron dejando un cuestionario debajo de la puerta.
La medida forma parte de una intervención por 180 días impulsada por el Gobierno nacional a partir de una denuncia presentada por la Inspección General de Justicia (IGJ), que apunta a presuntas irregularidades en los balances contables de la entidad madre del fútbol argentino.
Los técnicos tenían previsto arribar a las 13 para solicitar formalmente acceso a documentación social y contable vinculada a los últimos ejercicios económicos del organismo. Sin embargo, al llegar se encontraron con el edificio cerrado y un cartel pegado en el ingreso que indicaba: “Cerrado, dirigirse a Mercedes 1300, Pilar”.
Ese domicilio corresponde al predio al que la AFA intentó trasladar su sede administrativa meses atrás. La maniobra había sido rechazada por la IGJ luego de constatar que allí no funcionaban oficinas operativas ni existía administración efectiva de la institución.
Desde el Gobierno interpretan que ese intento de mudanza buscaba evitar el control del organismo de fiscalización porteño, ya que la IGJ sólo tiene competencia sobre entidades radicadas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Ante la imposibilidad de ingresar, los veedores dejaron un cuestionario de cuatro páginas destinado a las autoridades de la AFA y posteriormente se dirigieron a las oficinas de la Superliga, también alcanzadas por la intervención.
Fuentes vinculadas al operativo señalaron que se elaborará un informe para el Ministerio de Justicia, que definirá los próximos pasos. “Las irregularidades están por verse, no se saben”, indicaron los técnicos consultados tras el fallido ingreso.
La investigación impulsada por la IGJ pone la lupa sobre supuestas inconsistencias en la rendición de aproximadamente 450 millones de dólares correspondientes a los balances de los últimos ocho años.
Además, el organismo cuestiona la creación de una universidad vinculada a la AFA que nunca habría sido registrada formalmente, el intento de mudar la sede a Pilar y los vínculos comerciales con empresas investigadas por presunto lavado de dinero y desvío de fondos, entre ellas TourProdEnter y SurFinanzas.
El nuevo capítulo suma tensión al conflicto entre el Gobierno nacional y la conducción de la AFA, en una escena que dejó una postal insólita: veedores oficiales sin poder entrar a la casa madre del fútbol argentino y un cuestionario deslizándose por debajo de una puerta cerrada.
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