Tensión federal: Nación le cedió a Mendoza el 100% de las regalías de Los Nihuiles y desató la furia de La Pampa

A través del Decreto 982/2026, el Ejecutivo nacional derogó un esquema de reparto equitativo vigente desde 1973. Mientras Alfredo Cornejo festejó el fin de "un régimen injusto", Sergio Ziliotto advirtió que acudirán a la Justicia.

El Gobierno nacional otorgó a la provincia de Mendoza la totalidad de los beneficios económicos derivados del complejo hidroeléctrico Los Nihuiles. La medida, oficializada mediante la publicación del Decreto 982 en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, derogó un histórico acuerdo de 1973 que establecía la distribución en partes iguales de las regalías con La Pampa, reactivando un prolongado litigio entre ambas jurisdicciones por el uso y aprovechamiento de la cuenca del río Atuel.

La resolución argumentó que la fuente de generación de energía se encuentra asentada en territorio mendocino, en el departamento de San Rafael. Para fundamentar la medida, el texto oficial invocó una serie de fallos emitidos por la Corte Suprema de Justicia de la Nación entre 2003 y 2009 —como el relativo a la represa Salto Grande—, en los cuales el máximo tribunal determinó que el derecho a cobro de regalías no surge del simple paso de un río por distintas provincias, sino de la localización geográfica efectiva de las instalaciones hidroeléctricas.

La decisión provocó un contrapunto político inmediato entre los mandatarios provinciales. El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, celebró la medida al considerar que pone fin a un régimen que perjudicaba a su provincia desde hacía más de cinco décadas. Por el contrario, el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, manifestó un severo rechazo al considerar que la anulación del Decreto 1560/73 representa una quita ilegítima de recursos e ingresos sobre un curso de agua compartido, advirtiendo que su administración recurrirá a las vías legales correspondientes.

La disputa por la zona del Atuel posee antecedentes desde finales de la década de 1940. En 1948, durante el primer mandato de Juan Domingo Perón, la Nación inauguró el complejo Los Nihuiles, obra que derivó en la alteración del caudal continuo hacia suelo pampeano. En 1973 se fijó la distribución equitativa de las compensaciones financieras, un criterio que la Corte Suprema homologó en 1992. No obstante, al año siguiente la gestión de Carlos Menem transfirió el control de las fuentes a Mendoza, proceso que derivó en la actual concesión privada y en el reciente anuncio del Ejecutivo nacional para avanzar en su reprivatización.

El complejo hidroeléctrico ubicado sobre el río Atuel cuenta con una potencia instalada cercana a los 290 MW. Su infraestructura operativa está compuesta por tres represas —El Nihuil, Aisol y Tierras Blancas—, cuatro centrales de generación de energía —Nihuil I, II, III y IV— y el dique compensador Valle Grande. Con la vigencia del nuevo decreto, la asignación de los recursos económicos generados por este sistema promete derivar en una nueva presentación ante los tribunales federales.

Rivero. C

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